La reciente crisis energética evidenció la vulnerabilidad de la seguridad energética del Perú y la importancia del GLP, utilizado por millones de hogares, vehículos, y sectores productivos en el país. La interrupción del sistema de transporte de líquidos de gas natural y el contexto geopolítico internacional presionaron el abastecimiento y los precios, mostrando la necesidad de fortalecer la resiliencia energética.

En su artículo de opinión, Mario Matuk, gerente general de Solgas, destaca la urgencia de ampliar la capacidad de almacenamiento de GLP como una medida clave para reducir riesgos ante futuras contingencias y asegurar un suministro más estable para los peruanos.

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