Aunque ambos son combustibles utilizados en hogares, comercios, industrias y transporte, el gas natural y el GLP son productos diferentes, con composiciones, características y formas de distribución distintas.

El gas natural está compuesto principalmente por metano y etano. Es más liviano que el aire y llega a los usuarios principalmente a través de redes de distribución por tuberías. También puede utilizarse como GNV, GNC o GNL, dependiendo de su aplicación.

Por su parte, el Gas Licuado de Petróleo (GLP) es una mezcla de propano y butano. Se comercializa principalmente en balones para uso doméstico, aunque también tiene aplicaciones en el transporte y en distintos sectores industriales. A diferencia del gas natural, su precio está influenciado por el mercado internacional.

Una forma sencilla de diferenciarlos en el hogar es observar cómo llega el combustible: si llega mediante tuberías, se trata de gas natural; si se utiliza un balón, se trata de GLP.

Actualmente, ambos combustibles cumplen un papel importante en la matriz energética peruana y cuentan con aplicaciones diferenciadas según las necesidades de cada usuario.