En el marco del 7º Congreso Internacional del GLP “Gas para el progreso”, organizado por la Asociación Colombiana del GLP – GASNOVA, se desarrolló el panel “Tendencias regulatorias en América Latina”, que contó con la participación de Jovan Pastor Portocarrero Pastor, presidente de la Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL). Allí expuso que el modelo más favorable para los usuarios es aquel que combina la libertad de mercado con una regulación firme en seguridad y calidad, además de reglas claras que otorguen estabilidad y subsidios focalizados dirigidos a que los hogares más vulnerables puedan acceder a una energía moderna y amigable con el medioambiente como el GLP.
El mercado del GLP en Perú, conforme lo establece la Ley Orgánica de Hidrocarburos, se rige por la oferta y la demanda; esto ha contribuido a que la industria crezca sostenidamente, siendo el combustible preferido del ama de casa peruana para cocinar, ya que el 70% de los hogares lo consumen; y tiene una presencia importante en el parque automotriz (20%), en industrias (representan el 6% del PBI) y comercios (+250 mil); sin embargo, aún se tiene el reto de fortalecer los mecanismos de subsidios focalizados como el Programa Vale FISE que hoy llega a 1 millón 300 mil hogares aproximadamente, a fin que pueda cubrir a los 2 millones 500 mil hogares en pobreza energética. Un tema no menor es que urge fortalecer los mecanismos para combatir a las actividades informales e ilegales, que vienen creciendo sostenidamente.
Además, sostuvo que es fundamental aplicar subsidios focalizados, como vales de descuento o transferencias directas, para permitir que los hogares más vulnerables puedan acceder al GLP; en lugar de mecanismos generalizados que terminan beneficiando también a quienes pueden pagar el precio real del citado energético.¨ Agregó: ¨ Es crítico el deber de las autoridades de garantizar una rigurosa fiscalización que combata las actividades ilegales e informales en el sector, y que garantice que los agentes que operen en el mercado estén debidamente autorizados y cumplan con todas las condiciones técnicas y de seguridad”.
Se advirtió que los controles de precios mal diseñados generan pérdidas sostenidas en las empresas, lo que a mediano plazo puede derivar en desabastecimiento y descapitalización del sector, como ocurre en algunos países de la región. En esa línea, subrayó la urgencia de contar con un marco regulatorio previsible y estable, capaz de generar confianza en los inversionistas y garantizar la sostenibilidad de la industria en el largo plazo.