Brasil lanza programa Gas del Pueblo
Según lo reportado por la AIGLP – Asociación Iberoamericana de GLP en su último boletín, el programa Gas del Pueblo pretende ampliar el número de familias beneficiadas con gas licuado de petróleo-GLP de 5,1 millones a 15,5 millones, con la meta de distribuir 58 millones de cilindros hasta 2026.
Actualmente, la leña representa el 22% de la matriz energética residencial brasileña y millones de familias todavía dependen de ella para cocinar. El uso de biomasa para la cocción de alimentos es una práctica común, sobre todo en hogares de bajos ingresos. Un estudio de la EPE de 2019 mostró que el 50% de la población brasileña más pobre (clases D1 a D5) consumía alrededor del 80% de la biomasa utilizada para cocinar en el país.
Este uso de la leña, que muchos ven solo como una alternativa de “bajo costo”, es en realidad un grave desafío para la salud de las familias brasileñas. La quema de biomasa en ambientes cerrados libera un “cóctel químico” de contaminantes, que incluye material particulado fino, monóxido de carbono, metales pesados y hollín. En Brasil, estudios ya han asociado la inhalación crónica del humo de la biomasa con enfermedades como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón.
En este contexto, el GLP surge no solo como un producto, sino como una herramienta de salud y seguridad. A diferencia de la leña, la combustión del GLP es más limpia, generando principalmente vapor de agua y dióxido de carbono, sin subproductos tóxicos.
Sustituir la leña por GLP es una medida proactiva de salud pública, con el potencial de reducir drásticamente los costos futuros de tratamiento de enfermedades crónicas en nuestro sistema de salud.
Las empresas del sector de GLP que son socias de estos programas necesitan inversiones robustas, infraestructura logística eficiente y medidas estrictas de seguridad.
Datos de Sindigás estiman que el programa puede reducir en un 50% el consumo de leña, favoreciendo la salud de millones de brasileños.
El éxito de Gas del Pueblo dependerá, sobre todo, de la fortaleza de la alianza entre gobierno, sector privado y sociedad.
